domingo, 20 de junio de 2010

24 HEURES DU MANS -14-.

24 HEURES DU MANS -14-.
PEUGEOT, LA DERROTA FORZADA.

La debacle de Peugeot se cimienta en dos de las máximas de Le Mans :
"Para acabar primero, primero has de acabar",
y
"Lleva tres coches a la carrera, uno quedará fuera por avería mecánica, otro por accidente, y el tercero, si tiene velocidad suficiente, podrá ganar".


Con cuatro coches en La Sarthe el fracaso de los franceses es mayúsculo, llegaba como claro favorito, incontestable su dominio en los previos y Audi parecía no ser ni rival, pero si para algo sirven y son importantes las estrategias lo demuestra la derrota de Peugeot y el éxito alemán.
La francesa del todo errónea en una prueba como Le Mans, apretando más allá de lo aconsejable sus máquinas y luchando entre ellas, sometiendo a un esfuerzo elevado los elementos mecánicos, que no era necesario ni aconsejable.

Los alemanes al máximo de su rendimiento quedaban con dos segundos/vuelta, de media, por debajo de los franceses, en ese sentido el primer planteamiento de Peugeot es acertado; un accidente, una lluvia repentina o un Safety Car pueden hacerte perder mucha ventaja, todo lo que saques de margen al principio bienvenido sea, pero para sacar esa ventaja no se puede exprimir al máximo el coche con tantas horas de carrera por delante.

Ya en los entrenamientos parecía que Peugeot iba al limite con sus coches, el P#3 iba lanzado, pero los saltos en chicanes cayendo sobre asfalto con esa dureza no podían ser beneficiosos ni para la mecánica ni para el monocasco, el"vuelo descontrolado" desencadeno la rotura del punto de anclaje de la suspensión delantera derecha al coche con el consiguiente abandono inevitable del coche, el más rápido y agresivo del equipo. Este abandono no es un fallo mecánico sino más bien un exceso de agresividad en el pilotaje, una conducción arriesgada sin conservar, algoilogico en una carrera de resistencia.

El P#1 tuvo un fallo mecánico imprevisible, el mejor colocado para ganar por pilotos y estilo de conducción, a Marc Gené se le averiaba el alternador, y tenía que parar a cambiarlo esto le dejo sin opciones; la responsabilidad de la victoria recaía sobre el coche #2 o el de Oreca. Y entonces sucedía lo impensable.Peugeot corría por cuarto año con el mismo coche, había ganado en 2009 con él y sabia queAudi prepararía algo más rápido para el 2010 se lanzo para hacer un motor prácticamente nuevo, mucho más potente, lleno y menos fiable. Los franceses llegaron a las 24 horas seguros de si mismo, habían tenido éxito en las citas previas a Le Mans sin problemas de fiabilidad, pero La Sarthe tiene uno de los porcentajes a tope de vueltas más altos de todo el mundo, por lo que el estrés de 24 horas forzando al V10 francés no se había podido probar y esa es una de las causas que Peugeot lanza sus coches a un rendimiento altísimo para una prueba tan exigente y dura como Le Mans.

El resultado es lo que vimos después de que el coche #2 tomara la punta: Tres roturas de motor, del mismo #2, del coche de Oreca, y finalmente del coche #1, que iba en una persecución a la desesperada marcando unos cronos dignos de pole position.

Su motor no podía aguantar ese ritmo 24 horas. Nadie en la marca francesa lo podía esperar, en mi opinión la debacle de Peugeot se debe a sus problemas de motor y a una estrategia demasiado agresiva, no se calcularon los riesgos en máximo rendimiento, una variable a tener en cuenta para esfuerzos tan prolongados; ese ritmo no es optimo para afrontar 24 horas, un ritmo de 3.21 por vuelta es demasiado alto para aguantar toda la carrera sin problemas mecánicos La fiabilidad en Le Mans lo es todo, más ahora que no se puede administrar el tiempo por giro, ya que todos los pilotos van a todo lo que da el coche.

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