viernes, 19 de septiembre de 2008

QUIMICA

La cocina es química aplicada, pero la cocina en sí no constituye una ciencia exacta porque apela a los sentidos y sentimientos a la vez. Las moléculas pueden hacernos sentir placer, tristeza, decepción, alegria...

Existen cocinas que nos tocan el alma. Comemos todos los días cloruro de sodio y lo llamamos sal. Bebemos un compuesto de hídrogeno y oxígeno, llamado agua. Ingerimos hidratos de carbono y, entre ellos, se encuentrán el azúcar, el almidón, la dextrina, la celulosa y el glucógeno, componentes comunes de nuestras dietas.

Casí toda la tierra es química. Con razón los humanos, con sus ansías de comprenderla, no han cesado de investigar, y cada nuevo descubrimiento es celebrado porque nos enriquece o salva vidas o descubre un mañana que ayer era imposible de predecir.

No hay comentarios: