sábado, 7 de febrero de 2009

Ὀδύσσεια

Penelope tejía cual araña; la tormenta la pillo y los paraguas necesito...


En la isla y en la mar tras la tormenta llego la calma quien a su vez alumbro a calma chicha, solo interrumpida por un pequeño levante breve como un espejismo.

Vela deshinchada, a seguir bogando, sin caer en el cansancio, bogar insistentemente, sin acosar las olas, bogar perseverantemente sin caer en la apatía... rumbo a Itaca.

Diez años tardó Ulises ¿Que son diez años de navegación si después obtienes la felicidad eterna?

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