jueves, 5 de mayo de 2011

GABLE, MONROE, CLIFT & RITTER : THE MISFITS.

A la hora de escribir sobre The Misfits las dudas sobre que tipo de pelicula y como catalogarla se me acumulan y me llenan de amplias vias de desarrollo ¿es un western? ¿Es una road movie? ¿Es un drama? ¿Es un retrato de cierta realidad americana? El caso es que a todas las preguntas uno podria contestar que si y seguiriamos sin encasillar correctamente un film que sin ser ninguna obra maestra, con el paso de los años se ha convertido en una de esas raras peliculas que podriamos llegar a catalogar de culto, o en el que por elementos externos a la pelicula hacen de esta algo mas que un monton de metros de celuloide revelado.

Lo más curioso del caso es la constelación de personajes con vidas bastante atormentadas que se juntan en el rodaje. Marilyn, Gable & Monty cada uno a su manera, tenian cierta tendencia a la autodestrucción,
Marilyn y Monty con sus adicciones a las drogas y los farmacos, valvulas de escape de sus atormentadas personalidades, la muñeca rota de Marilyn, las debilidades de Clift que tan bien supo aportar en sus dotes actorales; Gable apodado "The King" nunca se repuso de la tragica muerte de su esposa, la actriz Carole Lombard y a pesar de su caracter vital lo sumio en una profunda crisis interna que le llevo incluso a apartarse del cine alistandose en la USAF durante la IIª Guerra Mundial.

Mención aparte merecen los dos secundarios, Thelma Ritter y Eli Wallach, unico superviviente del elenco; Ritter fue una gran actriz marcada tambien por ciertos infortunios en su vida, por ultimo el director Jhon Houston fue un rebelde toda su vida, de fuerte caracter su personalidad ensombrecia muchas veces a las estrellas de sus repartos.

Con esta combinación explosiva se ruda The Misfits, una especie de epilogo de grandes dinosaurios cinematograficos que han ido acrecentando su leyenda con el paso de los años.



El fantasma de la muerte aleteaba a su alrededor, porque pocas veces una película ha reflejado de modo tan pavoroso la tragedia de sus estrellas protagonistas:
Marilyn Monroe, Clark Gabley, Montgomery Clift. Vidas rebeldes (The misfits = los inadaptados) se estrenaba en los cines norteamericanos el 1 de febrero de 1961. Se cumplen, por tanto, 50 años del estreno de esta película dirigida por John Huston.




Desembarcó en España a finales de mayo del año siguiente exhibiéndose en cuatro salas barcelonesas: Fémina, Arcadia, Atlanta y Alexandra, el único que hoy sigue abierto.


John Huston ya había encumbrado en 1950 a una principiante Marilyn Monroe en La jungla de asfalto, pero en Vidas rebeldes (donde la actriz cobró 250.000 dólares) se encontró con una mujer prácticamente autodestruida. Su matrimonio con el dramaturgo Arthur Miller, también guionista de la película, estaba a punto de concluir. Se divorciaron
apenas dos semanas antes del estreno.





En A libro abierto, el libro de memorias publicado en 1980, John Huston dejó escrito: “No dormir lo suficiente se había convertido en una obsesión para ella, así que tomaba píldoras para dormir y píldoras para despertarse por la mañana. La mitad del tiempo parecía aturdida. Cuando estaba normal, sin embargo, podía ser maravillosamente eficaz”. En su autobiografía, Huston reconoce que, al principio, ignoraba que Miller ya había hecho todo lo que estaba en su mano, cuando en cierta ocasión le dijo al escritor: “Tienes que conseguir que Marilyn deje las drogas.
Eres su marido y la única persona que puede hacerlo. Si no lo haces, te sentirás culpable mientras vivas. Si no las deja ahora, dentro de dos o tres años estará en un psiquiátrico... ¡o muerta!”. Marilyn murió al año siguiente, concretamente el 5 de agosto de 1962, a los 36 años.




Más rápida fue la desaparición de Clark Gable, quien víctima de un infarto fallecía con 59 años el 16 de noviembre de 1960, pocos días después de haber concluido el rodaje de Vidas rebeldes. Apodado el Rey, Gable percibió 750.000 dólares (más un plus de 58.000 dólares por horas extras) por su trabajo en el filme. Aunque notable bebedor y mujeriego empedernido, el también protagonista de Lo que el viento se llevó era un profesional irreprochable, al que todos respetaban. Gable solía divertir al equipo con sus anécdotas. Como cuando recordaba que, mirando una legendaria fotografía que había reunido a todas las estrellas de la Metro, él comentó: “Con las actrices, me acosté con todas”.



En su autobiografía Al correr
de los años, publicada por Tusquets Editores en el 2002, Arthur Miller admite que Gable le había dado una lección sobre el arte interpretativo. “Se colocó las manos alrededor de los ojos, enmarcándolos, y –señalándose los ojos– me dijo: ‘En el cine, la actuación está toda aquí, y cuando menos actué uno, tanto mejor’”.

Otra figura que estaba prácticamente
autodestruida por sus adicciones era Montgomery Clift, que todavía sobrevivió
hasta 1966, cuando falleció a la edad de 45 años. Según Huston, “Monty y Marilyn, juntos, estuvieron extraordinarios, especialmente
en una escena larga detrás de un saloon, con una montaña de latas de cerveza y coches para chatarra como fondo. Era una escena de amor que no era una escena de amor”.

El cineasta pronto
se apercibió de que Clift tendría “los mismos problemas que Marilyn, y seguiría sus pasos”. Pero le contrató para protagonizar su siguiente película, Freud, particular biopic sobre el pionero del psicoanálisis, en cuyo guión –cobrando veinticinco mil dólares– intervino Jean-Paul Sartre.





Salarios diferentes. Clark Gable cobró por hacer la película un salario de 750.000 dólares más un plus por horas extras de 58.000. Mientras que Marilyn Monroe cobró 250.000 dólares por su trabajo.






















Gable falleció en noviembre de 1960; Marilyn, en agosto de 1962, Monty les sobrevivió hasta 1966 y Ritter hasta 1969.

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