viernes, 25 de febrero de 2011

"incomunicabilità". TRILOGIA & EPILOGO (2).

Dirección : Michelangelo Antonioni; Guión : Antonioni, Tonino Guerra, Ennio Flaiano; Año : 1961; Interpretes : Marcello Mastronianni, Jean Moreau, Monica Vitti.

Ya en “L'Avventura” asistíamos al visionado de un retrato frío y lúcido de la burguesía y ese retrato continua en "La Notte", un film de Antonioni estructurado cronológicamente alrededor de una noche. Empieza una mañana con el edificio Pirelli como símbolo de la sociedad en plena transformación, todavía en construcción, uno de los emblemas del Milán moderno. Una sociedad moderna y bien estante, acomodada con un aire de hastío absoluto, un vacío existencial de aquel que teniéndolo todo esta carente de todo, algo que percibiremos ya en los primeros minutos de proyección, y acaba con las primeras luces del otro día. Obra moderna, un nuevo lenguaje cinematográfico, aparece una nueva dimensión real, esos espacios fríos, que empequeñecen a los protagonistas, es la deshumanización del ser humano. Plasma formas de ver, sentir y entender, de forma evidente en sus personajes femeninos como advertí en "L'Avventura"; el hombre en su lineal visión de las cosas y hechos, la mujer asfixiada en su interior ante la situación de aislamiento que le provoca el entorno y la vida que lleva. Plasma con total acierto la complejidad de la naturaleza humana, nos llegamos a sentir identificados cuando nos miramos como en un espejo y vemos que nuestras vidas están llenas de silencios, de tiempos muertos y de búsqueda.
Esa dificultad para expresar lo que se piensa, el aburrimiento ante la monotonía y la realidad brutal de no poder arreglarlo. Ante esta forma de explicar una historia me pregunto si ¿se necesita un argumento para realizar una película que refleje realmente lo que vivimos?
En "La Notte" hay un rigor de estilo más notorio que el de "La aventura", si bien los dos caminan paralelamente por una llamativa ambigüedad, la intuición de la crisis se convierte en teoría, no hay intriga ni suspense, es simplemente la concatenación de sucesos, como el fluir de la vida real, sin ficciones, sin dramatismo recalcando en este film ya su ideología preconcebida en “L Avventura” y confirmada con su segundo film sobre la "incomunicabilità". De estos trabajos donde vemos unos seres únicos en una situación única vamos asistiendo a los planteamientos y la mirada critica de la sociedad de ese momento a modo de ideología. "La Notte" se puede considerar el manifiesto estético de Antonioni, de su simplicidad visual hay que saber profundizar en lo que no se ve, en lo superfluo, el detalle aparentemente intrascendente, la belleza de la noche aparece innecesaria pero al mismo tiempo esa misma belleza solo es el único escenario donde se puede llegar al desenlace de esa pequeña y burguesa historia.



Un escritor y su mujer, de clase social acomodada (Marcello Mastroianni y Jeanne Moreau) empiezan su giornata visitando a un amigo con una enfermedad incurable, la supuesta pareja feliz, de éxito pero con una crisis total, no tienen hijos, el es proclive a la infidelidad y ella bajo esa apariencia de felicidad esconde un amplio registro de amarguras, insatisfacciones y frustraciones que irán apareciendo a lo largo del film con el característico estilo de Antonioni para mostrarlos; las emociones, el aburrimiento o la ambigüedad es lo único expresable físicamente por sus personajes, por medio de la expresión facial, los gestos corporales chocan abiertamente con la puesta en escena. Diálogos que ocultan verdaderos pensamientos, estos nunca se revelaran plenamente llevando al espectador a rebuscarlos y descubrirlos en si mismo. En la depresiva visita al amigo enfermo Lidia se alejara deambulando por unas frías calles milanesas, un impacto visual, a modo de monologo, en ese recorrido como encerrada en el laberinto de cemento que es la urbe la metafora con su aislamiento se presenta agobiante, la ansiedad asfixia a la protagonista necesitada de un marido ausente, asumiendo que no es el hombre que hubiera querido para su vida. Mientras Lidia es el fiel reflejo de la deshumanizada vida moderna, Giovanni es el artificial personaje creado por esa sociedad, hombre de éxito carente de ética perdidos con el ascenso social, ciego ante la realidad de su matrimonio su paseo entre los rascacielos es abierto, él forma parte del escenario, es una simbiosis entre el hombre moderno y sus logros. Estos paseos nos presentan en profundidad a los dos protagonistas, advirtiendo que a pesar de su vida en común sus vidas están alejadas en formas de sentir y vivir.



La pareja se volverá a reunir en una reunión literaria en la editorial, donde Giovanni sin ser un intelectual se declara escritor profesional, entrara el personaje en discordia interpretado por Monica Vitti, ella lee “Los sonámbulos", de Hermann Broch, este especial guiño a la situación real de Giovanni es como un anzuelo hacia la atracción que sentirá por ella hasta el final del film, la conversación entre Vitti y Mastronianni es tan vacía, carente de energía pero en sus gesticulaciones adivinamos realmente el sentido de la conversación. En el fondo Vitti y Moreau comparten esa misma sensación de estar en un medio hostil que las agrede continuamente en su existencia, como prisioneras en un cubo de hormigón.



La noche llega y los personajes asisten a un espectáculo que separará aún más sus espíritus cada vez más solitarios, curioso choque entre el ambiente comunicativo- medios y el silencio entre la pareja. La bebida, la música, la piscina, conversaciones banales rodean el ambiente en que se mueven los protagonistas, pero estos viven en una permanente incomunicación entre ellos. Lidia se precipita agonicamente en el vacío de ese hastió que la consume, a medida que pasan las horas, el desengaño y las frustraciones afloran cosa que sorprenderá a Giovanni que bajo su cinismo ha ocultado saber.



Al final de la película realmente creemos que se reconduce la relación, asumiendo el fracaso total e intentando renacer y reinventarse, en esa escena con los dos protagonistas alejándose de la casa por el jardín con las primeras luces del día, no es un final feliz, ni dramático, sencillamente es la visión de una realidad patente en ese retrato minucioso de esa sociedad.


L'AVVENTURA :

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